El aire se contrajo
cuando
caíste en el centro de mi existencia
y supe que
resbalaría como una paja dorada
Adiviné
que el dolor no sería amarte
El ruido plomizo
se expandió
como
ariete de un desprecio fulgente
y supe que
quedaría asediada por el desasosiego
Adiviné
que el dolor no sería que no me amaras
Y no supe
decir adiós sin forma canalla
Y no he
sabido…
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